Son los seres vivos más grandes y más viejos del planeta, nuestros pulmones y verdaderos produc-
tores de oxígeno.  Son fuente de bienes  y  aprovechamientos  fundamentales  para  los  hombres. 



Nos proporcionan descanso, frescor y equilibrio psíquico.  Todos ellos han sufrido la explotación 
incontrolada  durante  milenios  y  sólo  han  podido resistir  a lo largo del tiempo unos pocos. 



Algunos de  estos  árboles  son  auténticos  monumentos históricos, de gran tamaño y longevidad. 
Han  sufrido  guerras,  fuegos  y talas descontroladas. 



Han asistido a juramentos, pactos  y  rendiciones.  Poca gente lo sabe  y casi nadie los conoce, son 
los auténticos olvidados.  Entre ellos,  hay árboles  tan singulares que  ya  se hablaba de ellos hace 
500 años,  como el roble Valentín ...



... que aparece en los escritos en 1492, año del descubrimiento de América.